¿Unificación económica mundial, venganza o el resurgimiento del imperio chino?
¿Unificación económica mundial, venganza o el resurgimiento del imperio chino?
autor : Alexander Céspedes
“El Imperio del Centro fue el núcleo civilizador de una inmensa región del planeta que disfrutó siempre de un alto nivel de vida y organización. La humillación de China por parte de los occidentales fue un paréntesis que abarcó una parte de los siglos XIX y XX, apenas una anécdota en su historia milenaria. En la actualidad, el Partido Comunista, liderado por Xi Jinping, gobierna un imperio que se está dotando de los medios para ser la primera potencia mundial.”
(Jiang Shigong, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Pekín, asesor personal de Xi Jinping)[1].
Resumen
El presente ensayo hace un análisis acerca del trazado de la nueva ruta de la seda, su proyección y especialmente de como aplican las diferentes teorías geopolíticas y también usan algunos conceptos históricos, para lograr un sentimiento de nacionalismo, de superioridad, de expansionismo y sobre todo convertirse en el nuevo hegemón del mundo.
Se hará referencia de cómo se aplican diferentes capacidades desde soft power, relaciones diplomáticas, y especialmente relaciones económicas, representadas en una serie de créditos a naciones para lograr un intervención china en esas naciones, llegando casi a considerarse mecanismos de presión a favor de China.
Introducción
Vemos la aplicación de las diferentes teorías de la geopolítica, tanto clásicas como contemporáneas, las cuales tienen factores comunes, como son el control o dominio de diferentes ambientes (terrestre, naval o aéreo), bajo unos principios de supervivencia o expansión de los estados (económicos, territoriales, control de rutas…).
Una reflexión de como China dentro de su “gran estrategia”[2] contempla el “collar de perlas” o BRI (Belt and Road Initiative), u OBOR (One Belt, One Road), aplicando conceptos de Mahan, McKinder, Ratzel, Kjellen, Haushofer, Fukuyama, incluyendo Huntintong.
A través de algunos antecedentes y apuntes históricos denotamos de China una clara tendencia de actuaciones agresivas, donde combina diferentes herramientas para la aplicación del poder[3], y también donde a través de una estrategia cultural, educativa y de nacionalismo exacerbado, coloca al pueblo chino como una víctima de la colonización occidental y que este se encuentra resurgiendo para lograr un resarcimiento del mundo a su favor, a través del control económico, financiero y productivo mundial.
Finalmente entenderemos a Sánchez H. y Montero que en sus gráficas, demuestran una lógica en el devenir cíclico del mundo, y como estamos entrando a una etapa de confrontación militar por el posicionamiento de un nuevo hegemón, que podría concluir en el dominio chino del mundo o una división del orden mundial en dos o más ejes hegemónicos.
Historia
“Quien controle el Océano Índico, domina Asia. Este océano es la llave de los siete mares en el Siglo XXI. El destino del mundo se decidirá en estas aguas.”
(Alfred Thayer Mahan).
“La teoría del Heartland, del inglés ‘heart’ que significa corazón y ‘land’ que es tierra, planteaba que el dominio de un área específica del mundo permitiría dominar el mundo entero. Esa Área Pivote o Región Cardial está ubicada en las zonas de Asia Central y Europa Oriental. La teoría establece que la nación que lograra conquistar esta zona específica del mundo se transformaría en una potencia mundial.”
(Halford John Mackinder).
“El estado es un organismo vivo y necesita espacio vital” “El análisis de las necesidades biológicas del Estado” “Estado es un organismo vivo, necesita espacio para crecer y moverse [Espacio Vital – Lebensraum]”.
(Friedrich Ratzel).
“El Estado semejaba un organismo vivo que, siguiendo las leyes de la naturaleza, crecía, se desarrollaba y moría. En su teoría orgánica asignó igual importancia a los individuos y a la nación, pues sin estos elementos el Estado no existiría”
(Rudolf (Kje-llén) Kjellen).
“Como estudioso de la obra de Ratzel, adopta la idea del «espacio vital» (Lebensraum) de los Estados para justificar que, para sobrevivir, Alemania necesitaba expandir sus fronteras. Esto como resultado de la presión demográfica, de su gran desarrollo industrial y por las limitaciones que impuso el Tratado de Versalles -que Haushofer consideraba injusto porque con él Alemania perdió sus colonias y parte de su territorio en Europa”.
(Karl Haushofer).
«El fin de la historia significaría el fin de las guerras y las revoluciones sangrientas, los hombres satisfacen sus necesidades a través de la actividad económica (neoliberal) sin tener que arriesgar sus vidas en ese tipo de batallas».
(Francis Fukuyama).
“Los conflictos en el futuro no tendrán como principal causa las raíces ideológicas o económicas, sino más bien culturales.
A medida que la gente se vaya definiendo por su etnia o religión. Occidente se encontrara más y más enfrentado con las civilizaciones ajenas a su ámbito que rechazaran frontalmente sus más genuinos valores e ideales”
(Samuel P Huntintong).
En su libro “En la mente de los estrategas”, en la primera parte nos presenta una gráfica de evolución de la estrategia a través del uso de curvas sinusoidales, donde sus extremos son las tendencias MILITAR y ADMINISTRATIVO GERENCIAL, y en su análisis y en la página 101, denotando como la curva mundial actual va hacia la tendencia militar.
(Ricardo Sánchez H.).
En su presentación “Teorías geopolíticas contemporáneas” diapositiva 32 titulada “Ciclos hegemónicos en el sistema internacional” usando un gráfico de curvas, describe un ciclo que es acorde a un flujo de tendencias o patrones en este caso al posicionamiento de un hegemón.
(Alexander Montero).
“Del mismo modo que Oriente Medio es el cuadrilátero de Afro-Eurasia, es decir, de la Isla Mundial, Irán es el verdadero nexo universal de Oriente Medio. El pivote de Mackinder, en lugar de situarse en la estepa de Asia Central, debería trasladarse justo al sur, a la meseta iraní” (Pentalasia o tierra de los cinco mares).
(Robert Kaplan).
Antecedentes
Desde hace algunos años la humanidad ha visto una apertura de la China que muchas han denominado como el despertar de un dragón. Despertar que inicia con la muerte de Mao y la llegada al poder de Deng Xiaoping quien después fue conocido como el arquitecto de la China moderna, iniciando una serie de reformas internas, como una educación más accesible y por méritos, eliminando el gobierno de un solo hombre por algo que denominaron el liderazgo colectivo, dando responsabilidades y autoridad de decisiones en niveles medios, también generando una formalización y liberación del sistema de producción, y generando alianzas internacionales donde inversores podrían establecerse en algunos sitios piloto de China donde tendrían mano de obra barata, que luego de ver el éxito del sistema lo amplió a todo el territorio.
Todo esto bajo unos pilares que sometían todo el nuevo éxito “capitalista” a que nunca se tocaría el sistema político comunista.
Adicionalmente muchos países occidentales al ver la ventaja de negocios apoyaron la idea de “apertura china”, enviando prestamos, recibiendo estudiantes para que se capacitaran o incluso enviando personal calificado para apoyar la creación y desarrollo de tecnologías en suelo chino.
China empezó a crecer en forma acelerada, creando riqueza, mejorando el nivel de vida, su clase media ha crecido en una forma constante, además gracias su flexibilidad en las leyes ha superado muchas barreras que limitan el desarrollo, situación que los ha ido liberando de terceros para su crecimiento tecnológico.
En este punto y al comprender el crecimiento económico chino, podemos entender su influencia en las tendencias de consumo y también deducir su capacidad de generar estrategias de soft power, no solo desde la propia China, sino también de poder incidir en otros países, multinacionales o medios de comunicación, ya que una “opinión” negativa del régimen podría acabar un medio de comunicación o por ejemplo una película producida en EEUU que no pueda ser proyectada en China, perdería más de la mitad de la posible audiencia mundial.
Bajo el liderazgo de Xi Jinping en el año 2013 se lanza una iniciativa económica de comercio, denominada «Silk Road Economic Belt» («Franja Económica de la Ruta de la Seda» donde se trabajaría en una serie de facilidades (carreteras, vías férreas, puertos marítimos, y diferentes infraestructuras) que comunicarían Asia, Oriente medio, África y Europa.
Desde el año 2012 hasta el 2019, la economía China ha ido creciendo a un ritmo del 6% al 8%, disminuyendo por la pandemia, pero se destaca por un cambio que empieza notarse en el mundo y es el cambio de horizonte y la incidencia del partido comunista chino (PCCh) en el sistema productivo del país, donde pasa de ser un observador a exigir participación de diversas empresas, además empieza a regular los negocios bajo la premisa de que nadie puede estar por encima del PCCh.
Esta “agresividad” también se traslada a la injerencia China en la “ruta de la seda” y su estrategia de expansión mundial con el control de sitios marítimos clave, inversiones o prestamos[4] en países en vías de desarrollo, a través de créditos país a país, o empresas chinas a países, proyectando inversiones, infraestructura, presencia oficial y/o militar en casi 70 países, distribuidos en la franja de la seda o puntos geopolíticamente estratégicos en el mundo (aquí podríamos ver la combinación de las teorías geopolíticas tanto clásicas como contemporáneas).
Desde otro punto de vista también se nota el sentido nacionalista y de “reivindicación” que esta impregnando Xi Jinping al pueblo chino, puesto de manifiesto en su discurso al presidir la ceremonia de los 100 años del PCCh.
“…La nación china, una gran nación del mundo, cuenta con una historia de civilización de remoto origen y larga trayectoria de más de cinco mil años y ha hecho contribuciones indelebles al progreso de la civilización humana. Tras la Guerra del Opio de 1840, con China convertida paso a paso en una sociedad semicolonial y semifeudal, con el país humillado, el pueblo devastado y la civilización cubierta de polvo, la nación china sufrió una desgracia sin precedentes. La materialización de su gran revitalización devino entonces el sueño más grandioso suyo y del pueblo…”
“…Un siglo atrás, la nación china presentaba al mundo una escena lánguida y decadente. Hoy en día, le ha mostrado un panorama de prosperidad ascendente, avanzando con paso irresistible hacia la gran revitalización.
En la última centuria transcurrida, el PCCh ha entregado al pueblo y a la historia una hoja de examen sobresaliente. Ahora, está uniendo y dirigiendo al pueblo chino en el avance por un nuevo camino para afrontar la prueba de alcanzar el objetivo de lucha fijado para el segundo centenario…”[5]
(Xi Jinping, secretario general del Comité Central del PCCh, presidente de China y presidente de la Comisión Militar Central, 1 de julio 2021)
Otro aspecto a tener en cuenta es la participación de la China en organismos multinacionales, multilaterales o internacionales, desde donde ha influido y puede seguir haciéndolo en las decisiones internacionales de acuerdo a su necesidad política o estratégica.
También tenemos la creación de diversos organismos internacionales que hacen un contrapeso y además sirven de validadores de las posiciones Chinas. Tales como la OCS (Organización de Cooperación de Shanghái) contrapeso a la OTAN; Banco Asiático de Inversión en Infraestructura, contrapeso al BM y FMI; Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS (NBD BRICS) contrapeso BM y FMI; Asociación Económica Integral Regional (RCEP por sus siglas en inglés) el mayor tratado de libre comercio del mundo y el bloque comercial más importante que se ha conformado, superando al establecido en América del Norte, y a la Unión Europea; Foro para la Cooperación entre China y África.
Es decir generando compromisos de diversa índole en múltiples partes del globo terráqueo, tratando de lograr una posición dominante o ventajosa, que garantizaría acceso a territorio, recursos, rutas, controles estratégicos y también aliados diplomáticos.
Observamos una creciente dialéctica económica de desplazar al dólar como moneda de cambio mundial y posicionar al yuan como moneda internacional fuerte (actualmente 5 en el mundo) y también como moneda de reserva internacional, colocando sedes de los bancos chinos en diversas partes del mundo, especialmente Asia y América Latina.
China empezó una apuesta en el cambio climático, iniciando una transformación en energías más limpias y verdes en su ámbito económico e industrial, ampliando la distancia con EEUU, que se alejó de los acuerdos de Paris para combatir el cambio climático, situación que amplia una brecha, la cual podría dejar fuera del “juego” a los EEUU, ya que muchas naciones preferirán productos “ambientalmente” limpios, razón que podría marcar el declive industrial de los EEUU y cediéndole el paso al dominio económico chino.
Un punto esencial en esta carrera por el dominio es el control de la inteligencia artificial, situación que se considera como el inicio de una nueva revolución, que marcaría un cambio tecnológico que podría ser decisivo para la supervivencia y futuro de la humanidad.
Entendiendo la IA[6] como procesos que tratan de emula o igualar el razonamiento humano, procesos que son alimentados por el uso de metadatos[7], siendo China uno de los países más poblados, pero el primero en uso de tecnologías 5G o más conocida como “internet de las cosas”, siendo 1.400 millones de personas usando y alimentando con datos estas tecnologías, así podría darse un salto exponencial por parte de China en la aplicación de la IA.
Vemos incentivos chinos de uso y empleo de tecnologías en espacios universitarios con alianzas empresariales, creando HUBs tecnológicos, estos finalmente alimentaran de datos, información y metadatos a las IAs, dando el combustible necesario (información y datos) para que avancen sin contratiempos y a gran velocidad la IA.
En esta carrera por el dominio geopolítico mundial a través de la economía, vemos como China ha desplegado diversas estrategias, todas ellas parte de la “gran estrategia” del PCCh.
Esta estrategia liderada por el PCCh tiene una ventaja, ya que su régimen totalitario le garantiza una acción permanente y continua sin tener una fecha límite, lo que le da un margen de acción de varias generaciones y no cambiara de intención o rumbo como el sistema democrático de occidente.
Ha establecido acciones de actor mundial, por ejemplo en las intervenciones como garante, intermediario o facilitador de acuerdos entre países antagónicos, o con fricciones. Tratando de asumir un rol de gran hermano, pero aprovechando las fallas o espacios dejados por los EEUU.
Dada su “flexibilidad” para negociar, crear relaciones o establecer vínculos ha generado acuerdos con estados aislados o que tienen sanciones internacionales por DDHH, dictaduras…
Por la vía diplomática ha creado alianzas que podrían desafiar el orden mundial establecido.
Adicionalmente realiza ejercicios de poder, especialmente a través de vías económicas, préstamos o inversiones condicionados a la posición política a favor o en contra de China.
También genera actuaciones de soft power, al vetar o permitir el consumo de productos externos, variables medidas por el PCCh.
Vemos el incremento de interés y presencia China en África, América Latina, el Caribe y el pacifico, donde claramente se entiende el esfuerzo para desplazar el espectro de influencia a su favor y por consiguiente en contra de los EEUU.
En su gran estrategia y con su iniciativa del collar de perlas vemos la materialización de su intención de expansión y dominio global, situación cada vez más palpable en diferentes partes del mundo, con el establecimiento de bases militares chinas fuera del territorio chino, administración de infraestructura portuaria, férrea o vial en otros países ubicados en la ruta de la seda, como parte de pago a prestamos realizados por China.
Adicional los diferentes acuerdos comerciales y económicos que empiezan incrementar la relevancia y capacidad económica china en el mundo.
Y finalmente las diferentes actuaciones chinas para posicionar el yuan como moneda de uso internacional y desplazar al dólar de la economía mundial. Fortaleciendo la alianza BRICS y generando más acuerdos de entendimiento económico en diferentes partes del mundo, lo que incrementaría el poder económico chino.
Conclusión
Como gran conclusión se ve la aplicación de las diferentes teorías geopolíticas, el uso de la historia, la aplicación de un discurso nacionalista, y la promesa de una reivindicación al pueblo chino, en la cual se ven en un futuro cercano como el gran imperio del centro, aquel que por milenios domino el mundo.
En este caso el mundo se unificara en una sola China, en un solo imperio bajo el dominio del emperador (PCCh), y lo hará bajo el dominio económico, control de rutas y control de los medios de producción o por la aplicación del poder.
Dejo como cierre algunos apartes del discurso de Xi Jinping, secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh), presidente de China y presidente de la Comisión Militar Central el 1 de julio de 2021, donde se puede entender el estado final deseado por el PCCh.
“… ¡En lucha heroica y tenaz, el PCCh y el pueblo chino declaran con solemnidad al mundo que la nación china acoge el advenimiento de un gran salto —de la puesta en pie a una modesta prosperidad y a una naciente fortaleza— y que la materialización de la gran revitalización de la nación china ha entrado en un proceso histórico irreversible!…
…En la nueva expedición, debemos enarbolar la bandera de la paz, el desarrollo, la cooperación y la ganancia compartida, aplicar la política exterior independiente y de paz, seguir con perseverancia el camino del desarrollo pacífico e impulsar la articulación del nuevo tipo de relaciones internacionales, la estructuración de una comunidad de destino de la humanidad y el desarrollo de alta calidad de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta, ofreciendo nuevas oportunidades al mundo con el nuevo desarrollo de China. Junto con los demás países y pueblos amantes de la paz, el PCCh seguirá desplegando los valores comunes de paz, desarrollo, equidad, justicia, democracia y libertad abrigados por toda la humanidad, persistiendo en la cooperación antes que la confrontación, en la apertura antes que el anquilosamiento, en el beneficio mutuo y la ganancia compartida antes que el juego de suma cero, y combatiendo el hegemonismo y la política de fuerza, con el propósito de empujar las ruedas de la historia hacia una esplendorosa meta.
El pueblo chino es uno que venera la justicia y que no teme la fuerza bruta, y la nación china es una poseedora de un fuerte orgullo y autoconfianza nacionales. El pueblo chino nunca ha atropellado, oprimido o esclavizado a los pueblos de los demás países del mundo; eso no lo hicimos antes ni lo hacemos ahora ni lo haremos en el futuro. Al mismo tiempo, no permitimos en absoluto que ninguna fuerza exterior nos atropelle, oprima o esclavice; si alguien lo intenta, estampará su cabeza ensangrentada contra la férrea gran muralla de carne y hueso de los más de 1.400 millones de chinos…”
(Xi Jinping, secretario general del Comité Central del PCCh, presidente de China y presidente de la Comisión Militar Central, 1 de julio 2021)
autor : Alexander Céspedes
Oficial veterano del Ejército de Colombia con una amplia experiencia en el ámbito de la inteligencia. A lo largo de su carrera militar, desempeño funciones cruciales en operaciones de recolección de información, análisis de datos y elaboración de informes de inteligencia. Su enfoque principal fue apoyar la toma de decisiones estratégicas mediante la entrega de inteligencia precisa y oportuna. Además, su experiencia directa en la lucha contra la extorsión y el secuestro le ha otorgado una perspectiva única y un profundo conocimiento de los desafíos y riesgos asociados a estas actividades delictivas.
[1] https://politica-china.org/secciones/china-el-retorno-del-imperio-del-centro
[2] La gran estrategia podría ser la forma más elevada del arte de gobernar, ya que, reducida a su esencia, sería la arquitectura intelectual que le da estructura a la política exterior de un Estado (Brands, 2014)
[3] Josep Nye (2011, pp.5-24) expone que el poder es la capacidad de influir en los demás para conseguir los resultados que uno quiere, y que se puede realizar de tres maneras: por coerción, el pago o la atracción. Entendiéndose por poder blando la atracción y por poder duro la coerción, pero para poder mantener el dominio global estratégicamente se hará uso del poder inteligente (Soft Power + Hard Power).
[4] https://www.bbc.com/mundo/noticias-53273716 Los créditos ocultos de China a los países en desarrollo y su creciente poder como el «gran prestamista» del mundo.
[5] http://spanish.peopledaily.com.cn/n3/2021/0701/c31621-9867524.html
[6] https://www.netapp.com/es/artificial-intelligence/what-is-artificial-intelligence/
