Gustavo Petro se equivoca al afirmar que quienes gritan «fuera Petro» son unos «asesinos». Esta declaración la hizo durante su participación en la asamblea nacional de Colombia Humana. El clamor de «fuera Petro» no es infundado; responde a la frustración generalizada por sus discursos de odio, lucha de clases y la improvisación que caracteriza las decisiones de su gobierno.
Este grito de descontento tiene sus raíces en que Petro corrió la línea ética desde el inicio de su campaña y también es el resultado de su desastrosa gestión, y todo esto contribuyen a esta insatisfacción generalizada, que se fundamenta en hechos evidentes como:
La financiación de su campaña a la presidencia:
– El Consejo Nacional Electoral (CNE) estima que, durante la campaña presidencial de 2022, ‘Petro presidente’ excedió los límites de gasto permitidos por la ley en más de $5.300 millones de pesos.
– La empresa Daily COP, involucrada en un fraude que afectó a más de 100.000 colombianos a través de criptomonedas, habría realizado aportes ilícitos a la campaña de Gustavo Petro.
– La Fiscalía imputará nuevos cargos a Nicolás Petro, hijo mayor del presidente, quien enfrenta acusaciones de lavado de activos y enriquecimiento ilícito por utilizar fondos irregulares en la campaña de su padre.
– Armando Benedetti, embajador de Colombia ante la FAO, es investigado por sus declaraciones sobre la organización de más de 100 reuniones y la gestión de $15.000 millones para la campaña presidencial.
El mayor escándalo de corrupción:
– La corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha implicado a altos funcionarios y congresistas en la malversación de fondos a través de la contratación irregular de carrotanques para La Guajira. Este escándalo ha afectado a seis altos funcionarios, incluidos cuatro ministros, además de cinco funcionarios de rango medio y nueve congresistas, todos acusados de recibir sobornos multimillonarios a cambio de votos en el Congreso para que aprueben las petroreformas.
El decrecimiento en seguridad:
– Durante el gobierno de Gustavo Petro, el secuestro ha aumentado un 70%, mientras que la extorsión ha crecido casi un 30%, según datos presentados por el ministro de Defensa. Además, en 2024 se han registrado 110 asesinatos de líderes sociales, 43 masacres y 145 asesinatos relacionados con la violencia generalizada.
A Petro se le recuerda que los verdaderos asesinos y criminales fueron los miembros del grupo terrorista M-19, del cual él mismo fue parte. Este grupo, cometió toda clase de delitos entre 1970 y 1990, como el asesinato del líder sindical José Raquel Mercado, el secuestro de 16 embajadores y el robo de 4.076 armas del ejército. Su acto más infame fue la toma del Palacio de Justicia en 1985, que dejó 98 muertos y estuvo directamente vinculada al narcotráfico, pues el M-19 colaboró con Pablo Escobar para destruir expedientes de narcotraficantes.

Por todo lo anterior, queda claro que el grito de «fuera Petro» refleja la indignación de los colombianos, quienes, cansados de un desgobierno que ha minado su confianza en el primer mandatario y que diariamente socava las instituciones democráticas, exigen con urgencia la recuperación del orden, la justicia y la seguridad en el país.